#AMLO: ¿Un gobierno donde todos caben? @AccionNacional y @PRDMexico, meses duros por venir

La asistencia de Meade a desayunar a la casa del tabasqueño, uno de los espacios más íntimos del próximo mandatario, envía un mensaje de madurez política, casi casi nos da la esperanza de conocer una nueva forma de hacer política en México.
José Luis Camacho
2018/08/07
Última actualización: 2018/08/07 - 10:05 pm
José Luis Camacho
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La elegancia que demostró al felicitar y agradecer rápidamente al vencedor, le dio a José Antonio Meade Kuribreña un lugar indiscutible ante la opinión pública.

Como buen diplomático y servidor público con años de experiencia, Meade conoce perfectamente la regla de oro: no es que por saber perder no se sea competitivo, sino que una derrota no puede hacernos perder nuestro saber estar. La dignidad de la derrota, no la tiene la victoria.

La arrolladora victoria del virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador no empañó el valor y la madurez del candidato del PRI, José Antonio Meade, quien mucho antes de lo esperado reconoció su derrota, además envió un mensaje conciliatorio y de colaboración con el próximo gobierno.

La entereza para reconocer sus fracasos es una de las características de lo mejor del priismo, ese que hoy más que nunca están dispuestos a transformarse, incluso a cambiar el nombre de su partido, si con ello se borran las viejas prácticas que los llevaron a esta gran derrota, la peor de su historia.

Por otra parte, la estrategia de Meade Kuribreña, parecer ser la de un mediador de paz, con toda la finalidad de crear consensos entre las distintas fuerzas políticas, sobre toda la que él a su vez representó.

La asistencia a desayunar a la casa del tabasqueño, uno de los espacios más íntimos del próximo mandatario, envía un mensaje de madurez política, casi casi nos da la esperanza de conocer una nueva forma de hacer política en México.

¿Se sumarán el PRD y el PAN?

Y es que en el PAN y el PRD también deben estar muy preocupados por transformarse, o al menos eso decían hace unas semanas, hoy parecen estar estancados en la forma.

Días después de las elecciones, varios personajes destacados del panismo y perredismo salieron ante los medios a vociferar que los cambios y transformación en sus partidos eran urgentes, también pedían cambios en las dirigencias nacionales y deslindarse de ciertas alianzas.

No obstante, ya pasó un mes y los supuestos cambios urgentes parece que no ocurrirán, al menos no en el corto plazo.

Por ejemplo, en palabras de Manuel Granados, presidente nacional del PRD, el diagnóstico sobre el resultado que lo llevará a perder el registro como partido local en 10 entidades, avanza con lentitud.

Por su parte, en el PAN, se prevé que el cambio de dirigencia nacional se lleve a cabo en noviembre o diciembre próximo, aquí el problema es el gran número de personajes que ya alzó la mano para quedar al frente del partido.

Marko Cortés Mendoza, Jorge Luis Preciado Rodríguez y Ernesto Ruffo son algunos de los panistas que quieren llegar a la dirigencia nacional de su partido. Se avizora meses de ruda competencia interna, esperemos que esta vez no sea tan truculenta.

@jlca007